HIPERTERMIA

 

¿QUÉ ES LA HIPERTERMIA?

Se conoce como hipertermia, en fisioterapia, a un tipo de corrientes de alta frecuencia que producen aumento de la temperatura en el interior del cuerpo humano. Al aplicar al tejido un tipo específico de alta frecuencia en una banda que va desde los 500 Khz a 1 Mhz se produce un aumento de temperatura que logrará un aumento del trofismo y por tanto un proceso de recuperación acelerado.

Hipertermia es un término que define de forma adecuada lo que hace este tipo de corriente: elevar la temperatura del cuerpo en una zona muy delimitada y en profundidad, como no lo consigue ninguna otra técnica de fisioterapia.

La hipertermia es conocida también por otros nombres tales como: corrientes Dársonval, la cual es su denominación original, y también diatermia capacitiva cuyo nombre nos informa de que los electrodos que forman el par a aplicar al paciente son en si mismos condensadores que cambian de polaridad a 1 Mhz, generando aumento de la temperatura por la agitación que produce en los iones que se encuentran en los tejidos del cuerpo humano.

¿Por qué actúa eficazmente la hipertermia?

En primer lugar, se produce un drenaje intercelular, liberando a la célula enferma del bloqueo de los metabolitos y desechos.

En segundo lugar, aporta una avalancha de sangre a la célula (junto con un incremento de los nutrientes y del oxígeno).

A través de este sencillo proceso favorece que la célula desarrolle correctamente su funcionamiento.

Estos efectos favorecen muy internamente la regeneración celular, por lo que los tejidos se reproducen más rápido y mejor.

Otro efecto a destacar es, sin lugar a dudas, la liberación de las endorfinas, la cual es responsable del prolongado efecto anestésico del aparato ante el dolor.

Inocuo. Seguro. Sin efectos secundarios. Eficaz. Conseguir una herramienta de rehabilitación eficaz para los deportistas y un instrumento de potenciación frente a la competición.

Las indicaciones de la diatermia

Pueden clasificarse en tres grupos, correspondientes a las tres acciones fisiológicas más importantes de la termopenetración. Son éstas:

  1. La acción analgésica

  2. La acción antiespástica

  3. La acción hiperemizante y excitadora del metabolismo

1. La acción analgésica nos es útil en las enfermedades dolorosas de los tipos más diferentes. Entran en ellas, en primera línea, las denominadas neuralgias, mialgias y artralgias. La diatermia nos ofrece un valioso auxilio sintomático para su tratamiento. Al lado de las neuralgias de los nervios periféricos quiero colocar aquellos estados dolorosos que podemos considerar como neuralgias viscerales: manifestaciones dolorosas en el estómago, el intestino, la vejiga y otros órganos internos.

 

2. La acción antiespástica. Lo mismo que sobre los nervios sensibles, actúa sedativamente el calor diatérmico sobre los nervios motores excitados hipertónicamente. Emana de aquí la indicación de la diatermia en los distintos estados de excitación de la musculatura lisa. Así se emplea con buen éxito en los espasmos de la musculatura gástrica (cardio y piloroespasmo); en los del intestino, manifestados en ocasiones en forma de dolores cólicos y en otras bajo el cuadro de la constipación espástica; en los de las vías biliares y urinarias, etc. Tales estados de excitación desaparecen a menudo con admirable rapidez bajo la influencia de la termopenetración eléctrica.

 

3. La acción hiperemizante y excitadora del metabolismo. Debe la diatermia un tercer grupo de indicaciones a su acción sobre el movimiento hemo-linfático. Estas acciones constituyen los fundamentos de su fructífera aplicación en los distintos procesos inflamatorios subagudos y crónicos, en los cuales logra ayudar a la curación mejorando la circulación general y local y haciendo reabsorber los exudados.

Desde este punto de vista, son indicaciones, en primer lugar, las numerosas afecciones articulares que desde antiguo se han señalado como modificables favorablemente por el calor: artritis deformante, artritis crónica progresiva, etc. A ellas se unen las enfermedades etiológicamente próximas de las vainas tendinosas, de los músculos y de los huesos.

Las contraindicaciones de la diatermia

Son principalmente de dos clases: las hemorragias o la propensión a ellas y los procesos infecciosos agudos.

  1. Hemorragias

  2. Procesos infecciosos agudos (supuraciones).